Estrategias de estudio en bloques y prácticas de descanso
ATENCIÓN PLENAFLAUTA
Felipe Bojórquez Espinosa
El arte de la práctica en bloques y el descanso consciente
El descanso es indispensable en el aprendizaje de cualquier actividad; por ello, la práctica en bloques resulta sumamente eficiente. Este enfoque es parte fundamental tanto de mi estudio musical cotidiano como de mis clases de Práctica Musical Consciente.
Con mis alumnos, trabajo con dos tipos de división: una enfocada en bloques de tiempo y otra en el análisis y extracción de pasajes del repertorio. La práctica alcanza su mayor eficiencia cuando se aplican ambas divisiones simultáneamente; es decir, cuando el repertorio analizado y segmentado se aborda dentro de la estructura de los bloques de tiempo.
En este artículo, profundizaremos en la división en bloques.
La división en bloques de tiempo
Salvo casos excepcionales, no recomiendo estudiar por más de 40 minutos sin interrupción. La razón es biológica: nuestro cerebro no tiene la capacidad de mantener una atención "intensa" durante horas, y a nivel físico, la fatiga muscular acumulada es la principal vía hacia el dolor y las lesiones.
Estudiar 40 minutos bajo una atención profunda es una actividad sumamente demandante. Por ello, siempre es preferible comenzar con bloques más breves (5, 10, 15 o 20 minutos) hasta desarrollar la capacidad de sostener esa presencia durante el bloque completo. Las prácticas que realizamos en clase están diseñadas precisamente para entrenar este mantenimiento de la atención de forma progresiva.
Nota sobre ensayos y conciertos: Es común pensar que necesitamos "entrenar resistencia" porque los conciertos suelen durar más de 40 minutos. Sin embargo, la realidad es que el estudio cotidiano suele ser mucho más intenso y analítico. En el escenario, entran en juego otros procesos biológicos que nos ayudan a rendir y sostener la atención de manera distinta.
La importancia del descanso (5 a 10 minutos entre bloques): El descanso no es una pérdida de tiempo; es una fase activa del aprendizaje por dos razones clave:
Consolidación cognitiva: El cerebro procesa y "fija" lo aprendido durante el reposo. Al igual que una frase musical necesita del silencio para ser comprendida, el estudio requiere del descanso para ser adquirido. Sin pausa, no hay integración.
Recuperación muscular: Para hacer música, necesitamos un sistema neuromuscular en óptimas condiciones. El descanso previene el sobreesfuerzo y es fundamental en el desarrollo de una carrera longeva y saludable.
Como decía el gran trompetista Clark Terry: “El secreto para la longevidad es descansar antes de sentir que tienes que hacerlo”.
Puntos importantes a tomar en cuenta:
Es fundamental tomar descansos largos tras haber practicado un total de 2 horas.
Para evitar lesiones de manera eficiente, debemos desarrollar estrategias que nos permitan resolver pasajes en el menor tiempo posible.
El análisis, la escucha activa y la lectura de la obra son partes esenciales del estudio. No necesitamos el instrumento en las manos todo el tiempo para avanzar.
¿Qué significa descansar realmente?
Parece una obviedad, pero en la práctica, descansar es un arte que requiere intención. No todo lo que interrumpe el estudio es un descanso efectivo para el sistema nervioso y muscular.
Lo que NO recomiendo hacer durante el descanso:
Responder mensajes de WhatsApp o revisar redes sociales: Estas actividades mantienen al cerebro en un estado de alerta y las manos siguen cansándose
Escuchar música o leer: Estas actividades requieren un nivel atención similar al que acabamos de "someter" a nuestro cerebro mientras estudiamos, no son actividades que nos ayuden a descansar.
Seguir analizando la obra "sin tocar": Nuestro cerebro seguirá trabajando en la misma tarea y no tendrá espacio de descanso.
Lo que SÍ recomiendo para un descanso regenerativo:
Descanso Constructivo: La posición ideal para la descompresión de la columna (al final de este artículo encontrarás un video tutorial).
Movimiento consciente: Salir a caminar o realizar prácticas de movilidad y estiramientos suaves.
Prácticas de meditación: Estar en silencio es la mejor forma de descansar y calmar el sistema nervioso.
Notas importantes para tu práctica:
Descansar más de 10 minutos puede dificultar el regreso al instrumento, especialmente en climas fríos donde los músculos pierden temperatura rápidamente. El objetivo es una pausa dinámica, no un enfriamiento total. Si estas descansando para regresar a tocar, las pausas de entre 5 y 10 minutos suelen ser las más eficientes.
Si no tienes la posibilidad de acostarte, una breve meditación o un estiramiento suave suelen ser herramientas más eficientes para recuperar la presencia que simplemente "sentarse a esperar".
Usando el descanso constructivo como parte del estudio:
Si tienes la posibilidad de acostarte y utilizar el descanso constructivo para descansar, aquí tienes una práctica que te puede ser muy útil:
a) Vas a enfocar el descanso en “soltar” una parte del cuerpo. Es decir, vas a elegir una parte para soltar durante el descanso, y durante 5 minutos vas a pensar en suavizar y soltar esa parte lo más posible. Puede ser un hombro, un dedo, toda la mano, la lengua… lo que quieras.
b) Seguramente sentirás que varias partes de tu cuerpo se sueltan cuando descansas, es bueno observar qué se suelta porque eso nos dará una idea de lo que estábamos “apretando” mientras tocábamos.
c) Pasando el descanso, eliges una parte del cuerpo que quieres observar y regresas a practicar con la idea de observar la parte del cuerpo que elegiste y ver si puedes mantenerla lo más suave y suelta posible. Es decir, enfocas unos minutos del estudio en la observación de UNA parte del cuerpo. Lo que quieres es poder lograr tocar la música lo mejor posible, pero con la mayor suavidad de movimiento posible también.
d) Pasando el período de práctica, vuelves a descansar…
¿Cómo usamos estos recursos en las clases?
En mis clases trabajamos con distintas estrategias que ayudan a incluir el descanso constructivo de forma eficiente dentro de la práctica cotidiana, basándonos siempre en las necesidades específicas que tiene cada quien. No se hace la misma división de bloques cuando estamos estudiando de forma cotidiana que cuando necesitamos preparar una audición, concurso, presentación o examen.
Y también profundizamos en el análisis de repertorio y sus posibles desafíos. Este análisis nos ayuda a encontrar formas eficientes de fragmentar los pasajes desafiantes para estudiarlos de forma más eficiente.
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